Integración sensorial en el lenguaje

Integración sensorial en el lenguaje

La importancia de la integración sensorial en el lenguaje parte de la complejidad de la neuroanatomía de los sentidos. Para comprender la misma, cabe hacer mención a que las vías sensoriales o sensitivas somáticas generales se encuentran ligadas a la médula espinal y los nervios espinales. Atendiendo a lo referente a la integración sensorial en el lenguaje, cabría prestar atención a las vías de los nervios craneales. Los dichos, afectan a la cabeza y en concreto a la laringe, faringe, paladar blando y lengua. La sensibilidad de dichas vías está vinculada íntimamente con la propiocepción. De forma que es un pilar básico en la percepción del tacto, el movimiento, la fuerza de la gravedad y la posición del cuerpo.

Los niños desarrollan su integración sensorial durante la infancia. Sin embargo, una parte de ellos presentan dificultades en la misma y por lo tanto en el aprendizaje, el desarrollo y su comportamiento. Por ello, cabe prestar atención a que no todos los problemas del aprendizaje, el desarrollo o conductuales parten de la misma.

Entre los signos de una disfunción en la integración sensorial (bien por pérdida, ausencia sensorial o por sensibilidad) destacan:

  • Elevada sensibilidad al tacto, movimiento, determinadas imágenes o sonidos.
  • Escasa o elevada actividad en el niño.
  • Hipersensibilidad a la estimulación a través de los sentidos.
  • Dificultades de coordinación y equilibrio.
  • Autoestima baja.
  • Dificultades conductuales.
  • Falta de organización.
  • Bajo rendimiento académico.
  • Aprendizaje del lenguaje y desarrollo de las habilidades ligadas al mismo afectados

Integración sensorial en el lenguaje y aprendizaje del lenguaje

El último de los puntos es el que requiriere de un mayor análisis de acuerdo a la integración sensorial en el lenguaje. Recordemos que las vías craneales pueden presentar una disfunción, por sensibilidad o ausencia/pérdida de la capacidad sensorial. Por lo qur podrían observarse dificultades del lenguaje (normalmente en forma de retraso del mismo). Lo que indudablemente desencadenaría otras dificultades, tanto personales, como escolares, en el marco del aprendizaje.

Por ello, si las dificultades del lenguaje van asociadas a cualquiera de los otros síntomas arriba mencionados, cabe realizar una evaluación de la integración sensorial. Normalmente dicha evaluación es llevada a cabo por un neurólogo. Así mismo, siempre cabe desestimar la influencia de otros factores como el no adecuado funcionamiento auditivo. Teniendo en cuenta que puede deberse a una disfunción auditiva central, problemas de percepción auditiva, déficit de comprensión auditiva…

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