La Técnica de la Tortuga

La Técnica de la Tortuga

La Técnica de la Tortuga ha tomado peso entre los métodos de control emocional. A veces los más pequeños necesitan nuestra ayuda para aprender a gestionar sus emociones, principalmente aquellas de índole negativa. Las mayores dificultades se suelen encontrar en el área del enfado y la frustración. La Técnica de la Tortuga permite controlar su expresión emocional, a través del auto-control. El método procura la identificación y conocimiento del enfado/frustración, el uso de la respiración abdominal y la solución de problemas. Su aplicación está dirigida a niños de entre 3 y 7 años de edad.

Pasos de la Técnica de la Tortuga

El proceso se inicia con la lectura de la historia de la tortuga. Hay que asegurarse de que el niño compre qué le pasaba a la tortuga y cómo logró solucionarlo. Es un buen momento para hablar sobre sentimientos como el enfado y frustración. De igual forma, es importante poner ejemplos, pero sin culpabilizarle. Posteriormente se enseña al niño cómo “meterse en su caparazón”. Para ello, hay que enseñarle la postura de la tortuga:

  • Juntar su barbilla con el pecho.
  • Pegar los brazos al cuerpo.
  • Juntar las piernas, la una con la otra.
  • Cerrar los ojos.

Tras enseñar la postura de la tortuga, es importante favorecer la práctica. Se suele utilizar la palabra “tortuga” como señal para que se inicie el método. Así, cuando se provoque una situación y el adulto presente diga “¡Tortuga!”, el niño podrá poner en marcha la Técnica de la Tortuga.

En el segundo paso de la Técnica de la Tortuga, el niño ha de centrarse en la respiración. Lo que le permitirá poder disminuir el nivel del enfado y pensar en una solución alternativa y más adecuada. Para ello, suele aplicarse la respiración abdominal. Primero, centrándose en la respiración e inspirando pausadamente por la nariz. Es importante llevar el aire a la zona abdominal, hinchándose como un “globo”. Finalmente, hay que soltar el aire lentamente por la boca.

La parte final, exige la toma de decisiones. Siendo importante la práctica de contextos conflictivos y el acompañamiento en la decisión de la respuesta. Es de crucial importancia mantenerse al lado del niño durante todo el proceso y reforzar sus conductas. Brindando así un contexto facilitador y estimulante.

 

¿Qué beneficios tiene?

  • Favorece el pensamiento ante el descontrol emocional.
  • Desarrolla la autonomía y la responsabilidad.
  • Disminuye la ansiedad y el estrés.
  • Reduce las respuestas impulsivas. 
  • Aumenta la autoestima y la sensación de control.
  • Favorece la toma de decisiones y la resolución de conflictos.

En conclusión, la Técnica de la Tortuga te ayudará a mejorar el control emocional de tu pequeño.

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